Opinión

¿Qué pasa con la playa de Valencia?

No sabemos que sucede este año con el servicio de hamacas y chiringuitos en la playa de Valencia. El hecho cierto es que ya nos encontramos en temporada de playa, y la arena es un verdadero desierto.

Parece ser que el consistorio convocaba la concesión para los siguientes cuatro años, y que junto a la empresa que lo gestionaba hasta la fecha, bastante satisfactoriamente para los usuarios de dichos servicios, se presentaba una multinacional.

Esto de las multinacionales ya se sabe, quieren entrar en cualquier parte como sea, ofreciendo precios extremadamente arriesgados que obligan, para mantener un margen aceptable de beneficios, a pagar sueldos de miseria a los trabajadores y a empeorar la calidad del servicio, así desplazan a las empresas nacionales que acaparan años de experiencia, de trabajo y de buen hacer.

Este es el cáncer de nuestro país: de este modo han desaparecido grandes industrias de todos los sectores económicos, para convertir a todos los ciudadanos en esclavos de estas empresas a las que les importan una higa el nivel salarial de nuestros compatriotas, su bienestar y el servicio que se presta a los usuarios.

Una vez destruido el tejido industrial, ya no existe forma de recuperarlo, y quedamos en manos de las dichosas multinacionales – extranjeras, por supuesto. Estamos vendiendo nuestro país a pedazos.

Señores Concejales del Ayuntamiento de Valencia: Solucionen este asunto a la mayor brevedad. Su labor es desarrollar una actividad al servicio público de los ciudadanos. ¡Cumplan con el mandato que les ha otorgado la ciudadanía!

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Opinión, politica

Rita Barberá manifiesta que declarará ante el juez, pero que no hay pruebas

barbera

No sabe Rita Barberá lo tranquilo que me deja con sus declaraciones, acostumbrados como estamos a que la mayoría de los “citados a declarar” hayan manifestado, en todas las ocasiones, que son culpables, que estaban donde estaban y no pudieron resistirse a la tentación de “trincar la pasta”. Por tanto, si ella dice que no hay pruebas y que es inocente, pues tiene que ser verdad, básicamente por una razón muy de peso, y es que lo dice ella. ¡Faltaría más! Ella no es Fabra, ni Camps, ni Bárcenas, ni Granados, ni González, ni, ni… Y añade que no va a dejar su escaño, algo que también se sale de lo normal, pues como todos sabemos y hemos podido comprobar, los encausados, citados a declarar, imputados, o como quiera que se les llame han dejado su escaño. ¡Tendrán valor los que lo ponen en duda! Los miles y miles de euros que han estado pululando de mano en mano en la Comunidad Valenciana y en la alcaldía de Valencia no tienen que ver con ella.

Además, ser citada a declarar tampoco tiene nada de particular, total es cuestión de seguir el guión de todos los citados a declarar, imputados, investigados, encausados, o como quiera que se les ocurra llamarlos, que para eso está el idioma, para poder ponerle mil nombres a una misma cosa. Pero, como decía, es cuestión de ajustarse al libreto, como lo han hecho todos y cada uno de ellos, ya mencionados y otros que no lo han sido, mencionados, digo, como Urdangarín o la infanta. Declarar es decir: No sé, no me consta, no lo recuerdo.

No se asusten ustedes si les llaman a declarar, aunque, a lo mejor a ustedes, el no sé, no recuerdo, no me consta, no les vale.

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