Opinión, politica, Reflexiones

La ambición de Íñigo

 

Muy sibilino ha sido Errejón a lo largo de su corta carrera política. Comenzó introduciéndose en el núcleo del recién formado partido, cuando Monedero era un peso pesado y Pablo Iglesias lideraba la formación. Entonces todo eran parabienes y abrazos, y nadie pudo ver la daga que guardaba en su fajín para asestar la puñalada.

Con Monedero se puede estar en mayor o menor acuerdo, o en mayor o menor desacuerdo, pero nadie puede discutir, o mejor, nadie puede poner en tela de juicio, a no ser que esté infectado de estulticia, que Monedero se retiró con honradez del partido, dejando el camino expedito para todos aquellos comprometidos con el proyecto y sin… para leer el artículo completo pinchar aquí

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El culto al líder

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Errejón y Podemos: error tras error

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¿Orgullo o responsabilidad?

¿Tendrá que ser generosa la dirección de Podemos? ¿Tendrá que ser lo suficientemente estratégica e inteligente?

Estas son las cuestiones que a mi juicio habrá que plantearse. Y aún una más, quizás más difícil de resolver, porque golpea directamente el sentimiento: ¿Orgullo o responsabilidad?

¿Por qué digo esto? Errejón, por muchas explicaciones que haya ofrecido ante la opinión pública, ha cometido una de las peores acciones que se pueden llevar a cabo en la política, y, si me apuras, en cualquier aspecto de la vida: ha negociado a espaldas del partido, de los compañeros de siempre, con el fin, más que probable, de cumplir una ambición personal, ya que de otro modo no habría actuado de tal manera, sabiendo el daño que podría causarle a la formación política a la que pertenece, esa que él mismo define como un hijo. A un hijo, Íñigo, no se le hace eso. Es obvio que no eres padre, y por tanto no tienes ni idea de lo que eso significa, y no debes, ni puedes, hacer comparaciones de ese calado.

Tras de sí, ha dejado un espacio desolado, un terreno baldío, un regusto amargo de traición, un malestar incomparable, una decepción inmensa, una depresión de enormes proporciones.

¿Qué debería hacer Podemos, ante este panorama? El orgullo – al que antes me refería – empuja a expulsar a Errejón del partido, a sugerirle que deje el escaño, a apartarlo de la formación que él mismo ayudó a engendrar. Pero el orgullo en esta vida sirve de muy poco, en general entorpece más que ayuda. Si bien es cierto que el sentimiento más visceral, que el primer impulso es el orgullo, es necesario templar gaitas y contar hasta cien, si es necesario, antes de dar un paso que pueda empeorar aún más las cosas.

La situación a tan corto plazo de las municipales y autonómicas empuja, a juicio del que escribe, a realizar un acto de responsabilidad. Es necesario negociar, a cara descubierta, con todas las fuerzas de la izquierda, y todos deberán hacer concesiones para llegar a un acuerdo que no deje a la Comunidad de Madrid en manos de un tripartito de extrema derecha, como el que se ha gestado en Andalucía.

Es necesario, más que nunca, demostrar que la izquierda es generosa, porque se sustenta en unos principios diferentes a los de la derecha. Es necesario no perderse en luchas intestinas: eso es como entregarle una bomba atómica al enemigo. Es necesario ganar Madrid. Es imprescindible dialogar y aparcar la rabia y respondernos todos a esta pregunta:

¿Yo no me he equivocado nunca?

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Carta abierta a Íñigo Errejón

Querido Íñigo:

Soy partidario de la unificación de las izquierdas, de hacer un frente común frente al fascismo que ha crecido en los últimos tiempos, pero las cosas no se hacen de ese modo.

Tú fuiste elegido en unas primarias, por la militancia de la formación política a la que perteneces. Es una formación política que se define claramente por su transparencia y porque las decisiones de calado se toman desde las bases, sometiendo cualquier gran iniciativa a su aprobación. De otra forma, sería un partido al uso, un partido de la vieja y tradicional política, un partido representativo, donde los líderes hacen y deshacen a espaldas de los que lo sostienen y lo conforman.

Por eso has traicionado esos principios. No puedes tomar una decisión de forma unilateral y presentarte como el adalid de Podemos en la Comunidad de Madrid. Si estás convencido de que la mejor solución para la gente es ir con el partido de Carmena, renunciando a las siglas de Podemos, deberías haberlo planteado para que se sometiese a la decisión de los que forman el colectivo. Puede que la propuesta hubiese salido adelante. Nadie de Podemos desea una solución para Madrid como la de Andalucía.

Sin embrago, te has comportado de un modo caudillista, tomando una iniciativa que no te corresponde. Y si deseabas abandonar Podemos, también podías haberlo hecho, nadie iba a retenerte, ya lo han hecho otros, pero eso se pone en conocimiento con tiempo. Por eso da la impresión de que en tu actitud existe un interés personal, por encima de un interés colectivo, y eso me recuerda a otros personajes como la recién defenestrada en las urnas Susana Díaz, que quiere brillar a cualquier precio, enfrentándose a todo con tal de continuar enganchada al poder. Ese no es el espíritu con el que se fundó Podemos, y lo sabes.

Por decencia, por higiene política, por honradez, sería conveniente que explicases qué motivos te han impulsado a tomar esta decisión y a provocar una herida tan profunda en la formación política a la que aún perteneces.

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Carta abierta a Javier Maroto

Sr. Maroto.

Se puede ser ruin y después, está lo suyo. No sé si ruin o “Ruiz”, habría que preguntárselo a su presidente, el señor Eme Punto Rajoy, míster sobres, que con esto de las palabras se lía un poco, y parece ser que quiere que los catalanes aprendan el castellano que él tan mal domina, por no decir que no sabe, no sé si recuerda usted esta magnífica frase propia del mejor de los oradores de nuestra vernácula lengua: “Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político”.

No quiero desviarme del asunto, señor Maroto: aprovechar que Irene Montero está embarazada y que es la pareja del Secretario General de Podemos, para referirse a ella como la pareja de Pablo Iglesias, es absolutamente despreciable y machista hasta extremos insospechados.

La señora Irene Montero, señor Maroto, es una diputada electa, y lo es anteriormente a que fuese pareja de Pablo Iglesias. Es lo que es por méritos propios, no como Ana Botella, ¿recuerda, señor Maroto?, que fue lo que fue por ser la esposa de quien era. Su fragilidad de memoria es bastante sintomática. Deben estar ustedes bastante nerviosos con esos resultados que les dan las encuestas respecto a su debilitamiento con Ciudadanos. ¡No sufra, señor Maroto, ellos los acogerán a ustedes con los brazos abiertos! Son los mismos perros con distintos collares.

Como broche a su intervención dice que: “Había comentarios en las redes que decían que ahora Iñigo Errejón tiene mucho más lejos hacerse con el control de Podemos, es un poco lo que yo pienso”.

Yo dudo que usted piense, señor Maroto. En las redes, como en todas partes, se dicen muchas estupideces, si usted se suma a ellas, diciendo que piensa lo mismo, pues, si es verdad que piensa, no tengo que indicarle la condición de la que usted adolece.

Ya que manifiesta usted que piensa, le formularé algunas cuestiones para que reflexione con tranquilidad:

¿De dónde alimenta usted ese pensamiento de que Errejón quiera controlar el partido? ¿No será que le traiciona su subconsciente y pone en Errejón lo que usted desearía hacer en el suyo?

¿Por qué cree que Podemos es igual a su partido? En Podemos el control del partido lo tienen los miembros de Podemos. Claro, sería mucho pedirle que se leyera usted los Estatutos de Podemos cuando probablemente desconoce hasta los del suyo, como todos los miembros de su partido, que han pasado por comisiones de investigación sobre sus turbios asuntos de corrupción y sufren de una amnesia repentina sobre cualesquiera de sus asuntos.

Señor Maroto, como dice un dicho español – ya que tan españolizados se sienten últimamente – zapatero a tus zapatos. Ocúpese de los asuntos de su partido, que no son asuntos menores, pues hace vías de agua por todas partes, y deje de entrometerse en la vida privada de las parejas de otros partidos políticos. La política es algo mucho más serio de lo que ustedes creen, no intenten convertirla en un Sálvame. Porque con esa actitud, tampoco se salvan: a los pensionistas les importa que se rían de ellos con una mezquina subida del 0,25%. La vida personal de Irene Montero y Pablo Iglesias les importa un rábano.

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Carta abierta a Podemos

podemos

Todo esto puede ser simplemente una estrategia para que no se deje de hablar de ellos; con todos los medios en contra, lo normal habría sido que les ningunearan. “Que hablen de mí, aunque sea mal”. De cualquier forma, han tenido fallos en la imagen que han proyectado hacia la ciudadanía. Lo del bebé, el vídeo de Star Wars y un largo etc. han mostrado un infantilismo galopante, probablemente para mantener el voto joven pero no es eso lo que les interesaba (eso lo tienen, ya que la otra opción es Cs que no les puede restar casi nada). Lo que había que atraer es el voto adulto y eso no se consigue vistiéndote de socialdemócrata y dando la espalda a muchos de los votantes de IU que se bajaron de la burra al no ver su ideología representada ahí. O se va de no tengo ideología o de izquierdas o lo que sea pero el cambio de opinión o la ocultación estratégica mata. Hay que ser consecuente, si te juntas con IU, no puedes decir que eres socialdemócrata. Su transformación continua les mata. Estoy de acuerdo con el artículo en tanto en cuanto que deberían centrarse en defender lo básico que les ha Unido. Ha habido más problemas, el adelanto de las elecciones andaluzas les pilló a pie cambiado y sin estar listos allí. Cataluña les pilló también sin saber muy bien que postura tomaban respecto a la independencia. Respecto a las peleas ridículas en Twitter, qué decir, dan munición a diario a sus rivales para nada. Pedro Sánchez ataca a Iglesias con Grecia y Syriza en el debate a 4 para el 26J e Iglesias se queda impasible (probablemente aconsejado por algún asesor obsesionado con dorar la píldora al Psoe para que luego este no quiera nada de nada, salvo defenestrar a Sánchez), en vez de decir simple y llanamente que todo eso es consecuencia de las políticas liberales de Nueva Democracia y Pasok y hablar sobre financiación en Europa y la posesión de la deuda griega por parte de los bancos alemanes. En resumen, yo sí creo que Iglesias y Podemos tienen buen criterio no sólo para identificar los problemas sino para darles solución PERO deben explicar perfectamente todo lo que decidan y mostrar su seriedad y compromiso. No vale tener actitudes dubitativas como en Madrid con lo del tráfico “a ver si baja la polución y aviso antes de las 0:00 horas de si voy a cortar el tráfico al día siguiente”, no, si es perjudicial para la salud, se corta por si acaso y punto. Lo demás es seguirle el juego a alguien. No duden, para meter los medidores en parques ya tenemos a nuestros antagonistas.

Publicado en mi columna de Nueva Revolución el 9/2/2017

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